CARTA ABIERTA A UNA VICTIMA
Querida victima
Ha sido un escenario cualquiera, en una ciudad cualquiera y con unos actores que podrían haber sido otros.
Voy a huir de la carroña. No quiero caer en el recurso fácil del victimismo. Ni fomentar lo que preconizaba el juez Charles Lynch, aunque ganas no me faltan.
Pero tampoco quiero parecerte un progresista de los de ultima generación, que miden su avance aperturista y de modernidad en función de solicitar y conseguir que se legisle cada vez de forma mas laxa hacia el delincuente, en aras de una supuesta reinserción a la sociedad que no se cumple casi nunca, obteniendo la doble carambola de “castigar” menos al culpable, pobrecito, y desproteger cada vez mas a la víctima.
Según estas teorías, hay que tener en cuenta la enajenación mental transitoria, los litros de alcohol ingeridos o los gramos de coca esnifados, que son atenuantes para el delito cometido. También pueden ser atenuantes, que llevases minifalda, o una camiseta escotada, o unos pantalones ajustados. Y es que vais siempre provocando, ¡como no va a pasar lo que pasa!
Por que claro, bastante tiene ya el pobre violador con los traumas de su infancia, o con venir de una familia desestructurada. Que yo sepa la mayoría de nosotros hemos tenido lo que ahora llaman traumas de la infancia. Yo, sin ir mas lejos quise, cuando era crío, que mis padres me comprasen un Scalextric, me dijeron que no, y ¡zas! trauma para siempre. ¿Acabare siendo un delincuente?
Soy consciente de que he tocado un tema delicado, muy delicado, y por eso mismo ni he querido construir un relato, ni hacer un post al uso.
En la primera entrada quise exponer los hechos mediante una representación.
Con el transcurso de los días, no me sentí satisfecho con el planteamiento. Cuanto más pensaba en la continuación, mas la rechazaba. Algo en mi interior me decía que no era buena idea continuar, así que cambie la prosa por la poesía, intentando que la historia quedase así.
Pero ni seria justo contigo, ni yo me sentiría satisfecho, ni seria coherente con lo escrito.
Para terminar de destrozar el post, he decidido hacer esta carta abierta dirigida a Ti
Me duele escribir de este tema.
Me quema en las manos y sin embargo necesito hacerlo. Cuando escucho esas noticias, me doy cuenta de que cada vez las digerimos y asumimos más rápidamente. Asusta la frialdad con que las acogemos.
Es como si la cosa no fuese con nosotros…. hasta que afecta a alguien cercano. Entonces todo cambia.
No quisiera parecerte un talibán pero, hoy por hoy, cualquier delito grave sale muy barato en este país, y nadie mejor que Tu lo sabe.
Las reacciones viscerales, no suelen ser las más aconsejables, pero es difícil no ser comprensivo con ellas. Solo hay que ponerse en la piel del padre, esposo, novio, hermano, etc. para entender que aplicar la ley del Talion es lo primero que te pide el cuerpo en situaciones así, y lo segundo, y lo tercero, y lo cuarto……
Y lo que es más importante, ponerse en Tu piel. Esa situación en la que, en el mejor de los casos, conseguirás esconder el recuerdo, pero no olvidar nunca.
Pero NO, te aconsejaran. Si lo haces te convertirás en una bestia como el.
Por lo que, haciendo de tripas corazón, pensaras: “El sistema judicial” dará justo castigo al agresor.
Para tu desgracia, acabaras comprobando como, con unos pocos años de privación de libertad, en el mejor de los casos, podrás volver a convertirte en su victima.
Pero eso si, en una victima civilizada y correcta



