viernes, 5 de marzo de 2010

MADRID Y EL TREN

                        

                        Diciembre, días previos a las fiestas navideñas. Como cada mes, reunión en Madrid.
Siempre que podía iba en tren. Me gustaba, incluso antes de que llegase la alta velocidad.
 Para ser sincero,  me gustaba mas antes que ahora. Era un viaje largo, de mas de tres horas, pero el tren siempre ha tenido un encanto especial para mi.

Cuando era un adolescente, debía tomarlo todos los días para desplazarme hasta la capital. Recuerdo la estación como si estuviese en ella. Pequeña, estaba entre dos pueblos. Era  noche cerrada. Cada día, recorría adormilado  los quinientos metros que la separaban de mi casa, cruzando vías muertas y pasando entre vagones que esperaban un destino mejor. No había sala de espera para viajeros. Entraba en un cuarto de no mas de diez metros cuadrados donde el Jefe de Estación tenía una mesa, un teléfono y un flexo que iluminaba tenuemente los papeles depositados en ella. La gorra del uniforme estaba tirada de forma descuidada en la misma mesa. Una antigua radio dejaba escapar los consejos del locutor para efectuar ejercicios de gimnasia matinales. Eran inviernos fríos y se agradecía el calor de la estufa de la habitación

“….Y ahora flexione las piernas …….. uuuuuno, dooooos, uuuuuno, dooooos….”

El Jefe de Estación era la autoridad y lo demostraba cada vez que venia algún tren, saliendo al andén con el uniforme impecable, una especie de bate envuelto en una tela roja, en la mano y un silbato en la otra. Hasta que no levantaba el bate y sonaba el silbato, el tren no reemprendía la marcha. Todavía llegaban, de vez en cuando, algunas maquinas como las que ahora se ven en los juguetes, arrastrando una ingente cantidad de vagones y soltando chorros de vapor  como si de un dragón se tratase. El trayecto era corto y en los regresos siempre tenía miedo de equivocarme de estación  para bajar, por suerte no me ocurrió nunca.

Llegué a la estación de Chamartin con tiempo suficiente antes de la reunión, así que decidí coger el metro.
Llovía bastante. Salí de casa con  gabardina pero no llevaba paraguas, así que cuando llegue a mi parada, me detuve unos instantes, antes de salir a la calle,  para intentar protegerme lo posible con la prenda. Mientras lo hacia, se me acercó una mujer, de unos cuarenta años, normal, vestida correctamente, pero con ropa que tuvo mejores tiempos y un paraguas en la mano. Me dijo algo que no entendí, y al preguntarle, me quede totalmente sorprendido  ante su respuesta. Me estaba ofreciendo la cobertura de su paraguas para que no me mojase en la calle.
En un segundo pasaron por mi cabeza distintos pensamientos. El primero fue  “Que amable”, a continuación pensé “Pero si no sabe a donde voy”, el siguiente “¿Por qué yo, si pasa mucha mas gente a mi alrededor que tampoco lleva paraguas?”, por ultimo, también pensé en ESO.
Decliné con la mayor cortesía su ofrecimiento y salí a “disfrutar” de la lluvia madrileña.
Al pensarlo mas tarde y recordar el rostro de esa mujer, creo que llevaba escrita la palabra NECESIDAD en el rostro, y no estoy hablando de nada físico sino material. Me hizo reflexionar sobre las cosas que se pueden llegar a hacer cuando surge la necesidad.

Después de la reunión, di un paseo por la Plaza Mayor y por las calles donde el Alatriste  de Pérez Reverte hacia de las suyas.
Los puestos de figuras y accesorios para  belenes ya estaban ofreciendo su mercancía.
Volví a recordar a esa mujer
Como siempre, la Navidad, no iba a ser la misma para todos





34 comentarios:

Nieves dijo...

Me fascinan los trenes.
Has pensao que hubiese pasao si hubieras aceptado su invitación?. Lo mismo da para otra entrada. Un saludo.

H. Chinaski dijo...

Pues si
Lo he pensado
Y da para otro post.
Lo escrito fue real, lo otro seria ficción.
Puede que lo haga

Gracias
Un saludo

© Capri dijo...

Me has dejado con la miel en los labios.

JO!

Me supo a poco.!!!!!!!!!!!!

Hoy nos traes una estampa nostálgica.
Hace tanto que no viajo en tren, y mira que me trae recuerdos y de los buenos ; sobre todo cuando viajaba en el Espreso desde La Coruña a Madrid, casi todo el viaje por la noche y ver el amanecer en los campos de castilla a las cinco de la mañana. O el regreso a casa con la niebla como compañera de viaje.

Evidentemente vuelves a dejarme sorprendida.

Un beso.

Stanley Kowalski dijo...

Me encantó! Un fresco muy bien pintado de la vida en una estación de trenes y ciertos recuerdos gratos por un lado. Por el otro, mostrás las diferentes realidades que existen en un mismo lugar y al mismo tiempo. Hay un dicho (supuestamente argentino) que dice: La necesidad tiene cara de hereje...Todo dicho, verdad?

Muchas gracias por tu apoyo querido Carlos!!

Un abrazo y te deseo un finde soñado!!

H. Chinaski dijo...

Maria
No era mi intencion dejarte con la miel en los labios
Para algunos viajes, el tren sigue siendo mi medio de locomocion favorito.
Pero el saborcillo de los de antes.... ese se ha perdido.
Las cosas del progreso.

Gracias

Un beso

H. Chinaski dijo...

Stanley
Gracias por tus palabras.
Los recuerdos, en este caso, eran gratos y me "aficionaron" a los trenes.
El otro capitulo no es tan grato, pero como dices es la realidad

Espero que Chopin se haya recuperado totalmente

Un fuerte abrazo

Mayte dijo...

La necesidad puede ser el reflejo de tantas cosas, los momentos vividos, compartidos, todo un mundo bajo un paraguas...

Bikiño ;)

Justine dijo...

Cada vez que se incia un viaje, las mariposas revoloten dentro del estómago. El trayecto no varia, siempre es el mismo, esa desazón es provocada por lo que puede acontecer en ese viaje.
La vida siempre da sorpresas, el que el resultado de las mismas sea bueno o no tan bueno depende de la decisión que se tome.
Espero que exista un viaje de vuelta.

Saludos



Justine.

Ana dijo...

Pues me encantaría leer esa continuación de ficción para esta historia real.


(Disculpa mi ausencia...Estoy liada con una tendinitis en el hombro dcho...No te digo ná...)

Un besazo.

jordim dijo...

Me he acordado de la vez que iba a barcelona en tren con mis padres de pequeño, y no pude; encontraron un cadaver en la vía..

H. Chinaski dijo...

Mayte
Para mi la necesidad es solo eso, necesidad.
Lo que cada uno necesita en cada momento es otra historia

Besos y gracias

H. Chinaski dijo...

Justine
A mi me ocurre lo mismo cuando voy a sitios que no conozco.
Supongo que es el miedo a lo deconocido.
Viaje de vuelta existió, pero si te refieres a contarlo mezclando realidad y ficcion. Lo estoy sopesando. Puede que lo haga

Besos

H. Chinaski dijo...

Ana
Como he comentado antes, es posible que haya continuacion.
No tienes que disculparte. Es como si pidieras perdon por respirar :-)
En la tendinitis te gano. Yo tengo en los dos hombros, codos y muñecas.
Y luego dicen que el deporte es salud

¡ Ja !

Besos y que te mejores

H. Chinaski dijo...

Jordim
Supongo que ha sido un mal recuerdo
La muerte siempre nos acompaña

Saludos

Rochitas dijo...

amigo no he sido la única que se quedó con ganas de más. La navidad es distinta para TODOS. ¿cómo fue esa?
Así que mucho deporte. COMPLIMENTI :P

Ondina dijo...

Gozo de ventaja al llegar tarde.

Disfruto del viaje y de las vistas ajenas.

La Navidad esa fiesta en la que la necesidad se hace muy dura cuando no se puede tener lo que en tiempos si se tuvo.

En Madrid caía lluvia fresca, en el corazón de tu desconocida gotas de tristeza.

No digo nada sobre la continuación, opino que está muy bien la trama, los ambientes y el desenlace.

Besos desde mi mar.

Alís dijo...

Leyéndote recordaba mis viajes de Coruña a Madrid, esas noches sobre raíles que dieron para tanto. Veo que coincido con Capri en esos recuerdos.
De tu texto, decirte de nuevo que me gusta tu ficción, pero cuando escribes desde el recuerdo, desde el corazón o la nostalgia, me gusta más. Quizá por ello me encantaría ver ese relato de ficción con la mujer del paraguas, porque intuyo que tendría una mezcla.
Es un gusto leerte de nuevo
Besos

H. Chinaski dijo...

Rochitas

No prometo nada, como ya he dicho, pero considerare la posibilidad de dar una continuacion.
Lo del deporte es sencillo.
Años de piraguismo machacan las articulaciones de los brazos.

Besos y gracias

H. Chinaski dijo...

Ondina
Aqui no se llega tarde nunca, no cerramos por vacaciones :P
Creo que la necesidad que intui en esa mujer no se referia solo a la Navidad. Era permanente
En la tristeza has acertado. Aunque no lo he escrito la cara de esa mujer, ademas de necesidad, reflejaba una inmensa tristeza.

Besos y gracias

H. Chinaski dijo...

Alis
Es un placer tenerte por aqui
Espero que poco a poco, las cosa se vayan normalizando
Me alegro de haberos traído recuerdos gratos.
Gracias por tus palabras
Nunca puede ser lo mismo plasmar recuerdos que inventar. Es mas fácil escribir lo que se ha vivido.
Sobre la continuacion ... sigo sin prometerla, pero la tengo presente.

Besos y gracias

Rochitas dijo...

acaso trabajaba de eso? ofreciendo paraguas? recien ahora lo pienso, y tal vez le ofrecería ESO en lo que ud también pensó.

Escribir es seducir dijo...

LAS NAVIDADES SIEMPRE SON DISTINTAS Y SIEMPRE TAN IGUALES AMIGO CHINASKI ¿CÓMO HABRA SIDO ESA NAVIDAD? LOS TRENES SIEMPRE ME DAN CURIOSIDAD ME QUEDO CONTEMPLANDO MUCHAS VECES LA IMAGEN DE LAS VIAS VACIAS Y TAMBIEN CUANDO PASA EL TREN ME PARECE UN MUNDO APARTE BUEN RELATO Y PARA COLMO ME TRAJO UN RECUERDO CON EL COMENTARIO DE PEREZ REVERTE UN TRABAJO QUE HICE DE COMPARACION ENTRE PEREZ REVERTE Y OSVALDO SORIANO PARA LA FACU

SALUDOS

Shinta dijo...

No siento que la necesidad sea tan mala.

A la pregunta de como vivir?
Es muy sencillo, hay que vivir en la necesidad, lo demás es superfluo.

No sé como interpretarás estas palabras pero significan hacer justo lo necesario para vivir, comer, dormir, sentirse amado, estar informado y sentirse en paz. Eso es la necesidad.

Un paraguas cuando se necesita es lo mejor que le pueden ofrecer a uno.

Roch dijo...

No entendi q no entendio...
Me sorprende.
Una charla simultanea con gente virtual y no tanto. Eso.
Uruguay, españa, Bs As.

RECOMENZAR dijo...

Muy interesante tu manera de poner las letas
saludos desde el otro lado de la tierra

CAS dijo...

"llevaba escrita la palabra NECESIDAD .."
me ha impactado esa frase tanto como la imagen hermosa de esa locomotora.
Continuará??
volveré por si continua y si no también.
cariños

H. Chinaski dijo...

Rochitas

Querida amiga, no le pregunte, pero intuyo que mas que un trabajo era una forma de conseguir algo de dinero. En cuanto a su posible oferta de ESO, creo que no se hubiese producido.
Gracias y besos

H. Chinaski dijo...

LuluZiña

La curiosidad hay que saciarla. Lo mejor que tienen los trenes es viajar en ellos. No te lo pierdas.

Besos y gracias

H. Chinaski dijo...

Shinta

Yo siento que la necesidad, lo que no es es buena. Todo es relativo, claro. La botella puede estar medio vacia o medio llena, segun quien la mira.

A veces la necesidad, implica subsistir. Yo, al menos me refiero a ese tipo de necesidad

Besos y gracias

H. Chinaski dijo...

Roch

Y yo no entiendo que es lo que no entiende usted de lo que yo no entiendo. No se sorprenda que uno es bastante torpe y poco dado a las adivinanzas
A lo de la charla habia llegado.
Gracias por la aclaracion.

Besos

H. Chinaski dijo...

Recomenzar

Supongo que te refieres a la manera de ordenarlas para formar palabras y con estas construir frases. Si te refieres a eso, gracias por el halago. Yo , al menos lo interpreto asi.
Si te refieres literalmente a la manera de poner las letras, el merito es del aparato este con el que te escribo.
Le felicitare en tu nombre

Besos y gracias

H. Chinaski dijo...

CAS

Gracias por tus palabras.
La imagen no es mia, pero tampoco he conseguido saber el autor.

Y si, he decidido que va a continuar

Cariños para ti tambien

alma dijo...

También a mí las vías y el tren me mueven algo especial...

Shinta dijo...

Que casualidad este post y el aniversario del atentado 11 M. Estoy segura de que cuando lo escribistes no lo habías pensado.

Una razón más para confirmar que todo está conectado por hilos invisibles.

Buen, muy buen fin de semana, amigo Chinaski.