sábado, 17 de octubre de 2009

TRABAJO DIURNO

Encendió un cigarrillo más y permaneció unos instantes mirando las volutas de humo. Levantó la vista hacia la pared, el reloj marcaba las 7,55. Disponía de cinco minutos para desayunar antes de arreglarse para ir a trabajar.
Terminó su taza de café y se dirigió al cuarto de baño.
Antes de entrar en la ducha se miró en el espejo. Hacía ya mucho tiempo que no estaba satisfecha con lo que veía en él. Se había abandonado bastante y eso le pasaba factura. Su pecho comenzaba a perder la turgencia que le había caracterizado, su cintura comenzaba a recoger redondeces desconocidas anteriormente. Sus piernas, antes esbeltas, daban muestras de incipiente celulitis. Hizo una mueca de disgusto y abrió el agua.
Mientras se enjabonaba acarició su pecho con delicadeza y se estremeció levemente ante el estímulo. Le gustó. La esponja acariciaba su piel y descendió hasta el monte de la diosa. Allí un furtivo gemido le hizo recordar que hacía demasiado tiempo que no saciaba su sed de amor.
Dejó la esponja con precipitación Tomó la ducha con la mano y el agua comenzó a ocupar el lugar de la espuma.
Siempre ponía la ducha en modo masaje. Los chorros de agua caliente salían con una presión inusitada y le relajaban.
Al acercarla a su zona más intima, el orgasmo le sobrevino sin avisar. Tuvo que apoyarse con su mano libre para mantener el equilibrio. Las oleadas de placer llegaron de golpe acompañadas de unos ligeros espasmos mientras el ruido del agua sofocaba el sonido de sus gemidos. Unos segundos más tarde se quedó mirando el vaho que se formaba en la mampara mientras recuperaba la normalidad en su respiración.

Terminó de maquillarse discretamente y desnuda, fue a su dormitorio, donde su marido dormía plácidamente. Lo observó durante unos segundos. Todavía estaba excitada y, por un momento, pensó en acostarse junto a él, despertarlo y hacer el amor, pero fue solo un momento. Enseguida pensó -llegaré tarde, y con el trabajo que tengo hoy. Mejor no. Esta tarde, después de trabajar, se lo propongo-

La marea humana la empujó a entrar en el vagón de metro. Tuvo que aguantar que, como por descuido, una mano rozase durante demasiado tiempo sus nalgas. Era imposible moverse, así que deseó que no pasase a mayores. Por fin, dos estaciones más tarde, consiguió sentarse.
Mientras observaba a los viajeros, que como ella iban camino a ninguna parte, pensó en lo que habían sido sus últimos años. Terminó una carrera que nunca ejerció. Matrimonio estándar con un hijo que ya no estaba. Encontró un trabajo que no le gustaba, pero le permitía darse algún capricho. Un marido que al principio la colmaba de atenciones, cariño, besos y que con el tiempo fue perdiendo intensidad.
Desde hacía años sentía un vacío interior que no conseguía descifrar. No tenía grandes problemas, pero su insatisfacción era casi permanente. Hubo un tiempo en el que hubiese hablado de ello con su pareja, pero ambos habían cambiado mucho.
“Las personas cambiamos, no podemos ser siempre como cuando teníamos 25 años”- decía el.
- “Si, pero en lugar de hacerlo de forma convergente, ha sido lo contrario” - pensaba ella.

La marea humana la escupió igual que 30 minutos antes la había succionado. Agradecía los días con sol. A pesar del frío invierno, el sol de daba o le restaba vitalidad según la intensidad de su presencia.
Caminó los 200 metros que le faltaban hasta llegar a su oficina, de forma automática y al llegar al ascensor, coincidió con él.
Lo veía cada día y no podía evitar una cierta desazón. Llevaban trabajando juntos tres años y no hubiese sido nada más que un compañero, si no hubiesen coincidido en la misma cafetería casi todos los días. Si no hubiesen comenzado a hablar cada vez con más confianza. Si él no le hubiese contado sus problemas de pareja y por fin, si no le hubiese dicho que se estaba enamorando de ella.

Ni quería ni podía tener una relación extramatrimonial. Pero no dejaba de pensar en ello, cuando lo veía. Se lo dijo y lo comprendió, pero no dejaba de buscar la manera de echar abajo su férrea defensa. Y esta cada vez era más débil.
No puedo hacerlo, pero si lo hiciese, sería solo un momento de diversión. Nada más. Y es que además es muy guapo. Solo diversión. Se repetía a si misma una y otra vez para autoconvencerse.
Se dio cuenta de que, en los momentos previos al orgasmo de la ducha, estaba pensando en él.

- Esto empieza a preocuparme - siguió pensando

Terminó su jornada y recogió su abrigo del guardarropa. Ahí volvió a coincidir con él.

- ¿Tomamos un café? – Le preguntó
- No puedo, me espera mi marido

Era mentira, pero ya no quería asumir más riesgos. Sabía que si volvía a insistir, o le intentaba besar, no podría decir que no, así que prefirió evitar el peligro


Llegó cansada a casa. Su marido se estaba preparando para ir a trabajar a la sala de juego.
Maldijo por lo bajo la mierda de vida que llevaban, que no les permitía estar más horas juntos, pero no recordó la propuesta que había pensado hacerle.

- Algún día nos pasará factura - pensó.

Le dio un beso en los labios, la miró a los ojos y le dijo

- Te quiero
- Y yo a ti


Salió por la puerta, despidiéndose hasta la madrugada.

Desde hacía cinco años apenas hacían el amor.

H. Chinaski
Fotografía tomada de internet

domingo, 11 de octubre de 2009

TRABAJO NOCTURNO




Caminaba lentamente de regreso hacia su casa. La noche había caído unas horas antes sobre la ciudad, y las calles por las que transitaba aparecían casi desiertas.

Prefería regresar caminando, a pesar de lo intempestivo de la hora.
Le gustaba la noche.
La sala de juego donde trabajaba cerró sus puertas a las tres y media de la madrugada, se cambió de ropa y declinó una invitación de sus compañeros para ir a tomar una copa.
Era un sábado del invierno de 1990. Había sido una jornada dura.
Tenía un trayecto de 30 minutos hasta su casa y hacía frío. Con un gesto involuntario se levantó las solapas del abrigo y aligeró el paso. Estaba deseando llegar.
Una vez en casa, se cambió de ropa y dobló cuidadosamente la que se había quitado. Fue a la cocina, se preparó un café y mientras se enfriaba se dirigió a la habitación que hacía de estudio. Tenía unos diez metros cuadrados. En una pared había una librería repleta de libros que estuvieron bien colocados mientras hubo suficiente espacio para ellos. Ahora no, ahora los libros se amontonaban llenando los huecos que había, sin orden ni concierto. Fue hasta su mesa y encendió el ordenador.
Mientras, se fue a recoger el café que había dejado enfriándose. Buscó el procesador de textos y apareció la pantalla con la representación de una hoja de papel en blanco.
Empezó a escribir, sin saber muy bien lo que le empujaba a ello. Necesitaba plasmar en algún sitio todo lo que sentía y no podía contarle a nadie. Y esa, era una buena herramienta para hacerlo. No tenía amigos, y aunque los hubiera tenido, no podían ayudarle. Sus sentimientos, frustraciones, desde hacía años, se las guardaba para si mismo. No creía ni en psicólogos, ni en terapias. Nadie mejor que él conocía sus problemas.
Estuvo escribiendo durante dos horas, hasta que el sueño empezó a ganar la batalla. Guardó el fichero, lo llamó “Mi otro yo” y apagó el ordenador.
Se sentía un poco mejor que antes, parecía que le hubiesen quitado parte de la carga que llevaba encima y se prometió a si mismo continuar al día siguiente.
Las primeras luces del alba intentaban entrar a través de los huecos de la persiana de su habitación.
Vio la silueta de su mujer, dormida, respirando pausadamente y se acostó a su lado. Puso una mano en su cadera y notó el suave tacto de su piel. La acarició esperando su reacción, pero esta no llegó.
No la despertó por que sabía que estaba despierta. Desde hacía cinco años, apenas hacían el amor.
Se movió hacia el otro lado de la cama y empezó a masturbarse lentamente
H. Chinaski

sábado, 10 de octubre de 2009

PREMIOS (Segunda Parte)



Me apasiona el cello y Pau Casals fue un maestro.
Si lo deseas te acompañará en la lectura


PREMIOS (Segunda Parte)

Por segunda vez en poco tiempo, vuelvo a escribir de premios.

Por segunda vez, una buena amiga, se ha vuelto a acordar de mi.
Tiene una vitrina de cristal llena de merecidos regalos.
Regalos que se reproducen como conejos en celo, y los vuelve a repartir, a quien su corazón le dicta.
Como una Teresa de Calcuta de los blogs.
La veo en su casa, sacándoles brillo con mimo y esmero, para que ni siquiera una mota de polvo pueda tapar su fulgor.
“Son pedacitos de corazón” dice, “y como tales ocupan el lugar que merecen en el mío” digo yo.
Es seductora y juguetona en sus escritos. Domina la palabra de manera inusual
Casi tan voluble e impredecible como yo
Se define a si misma simplemente como …. “una mujer, sencillamente eso”
La mujer, la criatura más bella y compleja de la creación.
Ya veis, como si fuese una cosa banal.

Por segunda vez ha sido Capri, la chica dual, quien me ha galardonado.
Y no es que me disguste que me hagan regalos, no. Ni mucho menos. Pero lo que más me sigue gustando de los premios es el poder repartir trocitos de ellos a gente que, en mi opinión, se esfuerzan cada día por intentar que este inmenso mundo de las vivencias escritas, sea más agradable a los que nos movemos en él, aunque sea de forma tan reducida.

Por segunda vez he pensado en algunas personas para recibirlos. En mi lista algunos blogs repiten, otros son nuevos y otros no están.(Como en la lista de la selección, y eso que aborrezco el futbol)
En esta ocasión, obviaré a alguno de los que hubiese vuelto a premiar, por que me parece que hay normas básicas que se deben seguir en este mundillo.
Al menos dos, el respeto y la educación, y me parecen una falta de respeto y de educación, no hacia mi, sino hacia la persona que me dio la posibilidad de seguir repartiendo alegrías virtuales, el no haber dicho ni siquiera gracias, que es bien poco.

En esta ocasión, el premio es una caja llena de regalos.

Por segunda vez os digo que los entrego de todo corazón, como a mi me los entregaron.








Sigue siendo importante saber que el orden de aparición no tiene ninguna importancia por que es alfabético.

Por segunda vez……….

And the Winners are


1 Besllums (Atisbos). Shinta ha cambiado el nombre de su blog, pero solo eso. Sigue siendo especial. Fue la primera que me apoyó y solo por eso tiene un hueco en mi corazón Su blog es mordaz y reflexivo. Ofrece una visión diferente sobre vivencias, sueños. Merece la pena visitarlo.


2 Blog de Alma Un blog para meditar sencillo pero profundo. Con una fotografía y unas palabras te invita a reflexionar. Me gusta mucho


3 Dcarrysworld. Dcarry3 hace poco que la sigo pero me gusta su estilo y los temas que toca. Desde aquí el premio y mi apoyo


4 La cuisine de Mimine. Mimine, francesa, estudiante y cocinera. Su blog es refrescante. Vuelca su juventud en sus recetas. Muy curiosa la sección de fracasos. No lo había visto en ningún otro.


5 La Ventana. Sigo asomándome cada vez que la abre. Se que Mayte no expone los premios. Me parece una decisión muy respetable. Pero sabe dar las gracias. Por eso y por que me siguen encantando sus escritos titulados siempre en francés, la vuelvo a premiar.


6 Para Helena. Violeta, la chica que no soporta el calor. Me encantan las cartas que recibe de su amiga. Cuando lo necesites, aquí encontrarás un ambiente a la temperatura que desees. Eres un cielo


Y por segunda vez, me dejo en el tintero a amigas y amigos que ya lo han recibido.
Pero….c’est la vie, mon ami


Desde aquí quiero dedicar un recuerdo a mi buen amigo Stanley Kowalski, que se ha tomado un terapéutico descanso. Recupérate pronto Stan

Mis últimas palabras van dedicadas a la promotora de este post, a la que cada día quiero un poquito más.

Gracias Capri

lunes, 5 de octubre de 2009

POEMA DE BUKOWSKI

Mientras busco sin encontrar
la musa que me ayude a crear
he decidido copiar y pegar
a un fuera de serie sin par

Fuera de los brazos

Fuera de los brazos de una amada
y dentro de los brazos de otra.
he sido salvado de morir en la cruz
por una señora que fuma mota
y que escribe canciones y cuentos,
que es mucho más cariñosa que la anterior
y el sexo es tan bueno o mejor.
no es nada agradable ser clavado en la cruz, abandonado,
es mucho más placentero olvidar a un amor
que no funcionó
ya que finalmente
ningún amor funciona.
es mucho más placentero hacer el amor
en la costa Del Mar
en el cuarto 42 y después
sentarse en la cama, tomar un buen vino,
hablar, tocarla, fumar
o escuchar las olas.
He muerto muchas veces
creyendo y esperando, esperando
en un cuarto,
la mirada fija en el techo agrietado,
esperando un telefonazo; una carta, un toque en la puerta,
un sonido...
volviéndose loco
mientras ella baila con desconocidos
en un centro nocturno.
no es nada agradable morir en la cruz
es más placentero escuchar tu nombre, quieto,
en la oscuridad.


Charles Bukowski (Poemas)

Hasta pronto...espero
H. Chinaski

domingo, 27 de septiembre de 2009

UNA HISTORIA DE AMOR


Cecilia te acompañará en esta lectura, si es tu deseo

UNA HISTORIA DE AMOR

Su pelo color trigo, corto como un suspiro.
Labios grandes, húmedos, pidiendo ser besados
Cara de ángel, cuerpo de diosa.
Me llamaste, me preguntaste por mi pareja y yo asentí.
Si, era yo.
No te conocía.
Tu a mi, si.
Tiene que ser mía, pensé.
Es demasiado bonita para ser real. Tiene que ser mía

Te quedaste con nosotros. Éramos tres y vosotras dos
Faltábamos a clase, íbamos de vinos.
Reíamos, jugábamos y cada vez nos acercábamos más.
Yo esperaba, paciente, a que la fruta madurase.
Día tras día, el momento se acercaba.
Los dos lo sabíamos y ninguno lo aceptaba
Tu, comprometida. Yo, comprometido

Beethoven lo quiso así.
De cinco nos quedamos dos.
No recuerdo la música, solo butacas incómodas y poca luz.
Mis labios se acercaron a ti, esperando el rechazo
los acogiste en los tuyos, en un beso interminable.
Humedad compartida, ansia, lenguas que exploran y se reconocen.
Meses de encuentros disparatados y contenidos

“Debemos decirlo”, comentaste entre besos
“De acuerdo, romperemos nuestros compromisos”.
Mi único consuelo era verte cada día,
y el fin de semana me emborrachaba.
Solo. En casa. Ahogando tu ausencia en alcohol .
Padres egoístas y anticuados que pensaron
que cometí una felonía.

No lo consiguieron
Cuanto más se empeñaban, más nos unían.
Me fui, harto de aguantar, fue suficiente un día
Vieron la cara del miedo
a perder la sangre de su sangre
Volví triunfante al hogar
Al hogar que no te quería.

Los años pasan.
Seguimos bebiendo juntos
de la misma fuente del amor
y aunque nada es igual, la esencia permanece
Hemos cambiado, nos decimos
Las dosis de paciencia se agotan
Nos reivindicamos individualmente.
Las discusiones son cada vez más duras, más destructivas.

Hacemos daño cuando queremos. Mucho daño
Y el perdón tarda en llegar
Y el perdón tarda en pedirse...por mi parte
Intentamos ser cada vez más yo
y menos nosotros, cuando el volcán estalla.
Soportas con estoicismo mis inseguridades
Soportas con paciencia mis arrebatos
Y yo, como siempre,
me arrepiento al poco tiempo
aunque de mi boca no salga un “Lo siento”.
En mi ceguera temporal
no veo, no escucho, solo callo
Y, una vez más, preguntas conciliadora
“¿en que piensas?”

Y una vez más escuchas la respuesta
“En nada”
Se que me quieres, como nadie me quiso nunca.
Dicen que el tiempo todo lo cura
Que asquerosa mentira
El tiempo mata, destruye lentamente
En silencio, sin que se note. Sin dolor

Y de repente, un día
el vacío, la soledad en compañía
la rutina, el tedio,…. el adiós
Por eso quiero decirte, una vez más
Que eres el objeto de mi existencia
Que eres la única mujer que está en mi corazón
Y a la que amo como a nada

Por eso, también,
en los momentos difíciles,
cierro los ojos y vuelvo a Beethoven
Veo a aquella chica
de pelo color trigo, corto como un suspiro
Y siento de nuevo
aquel primer beso que nos unió para siempre

Te quiero
Dedicado a Carmen
H. Chinaski